Yoga en clase: "The Spiral Mandala"

Cuando tratamos el tema relacionado con "La salud y el cuerpo" lo primero que se me viene a la cabeza es una buena alimentación, el ejercicio saludable, los buenos momentos con nuestros seres queridos y, por supuesto, la práctica asidua de Yoga a través de sus distintos ejercicios para el buen desarrollo de la respiración, la atención y la concentración, así como la calma.
Estas técnicas cada vez más se necesitan hacer presentes en el aula porque son innumerables los beneficios que aportan en los niños. Muchas veces, se sienten desbordados por la presión o el estrés bien por la carga de la materia, por pruebas, o porque vienen a clase tras otras actividades muy activas tales como el recreo o educación física. En estos momentos es ideal: "PARAR". Se puede aprovechar mucho mejor la clase, si nos detenemos un poco, porque como docentes, debemos apreciar esta situación, y dedicar unos minutos a las técnicas que escojamos.
Se trata de que el niño desarrolle su conciencia del Yo y que trabaje la respiración y la quietud. Al estimular esto, su propia consciencia del "estar" sin dejarse llevar por otras emociones momentáneas o pensamientos de actividades previas, se consigue que se concentren mucho más y que den lo mejor de sí, pero también que aporten lo mejor a los demás y que respeten a los otros compañeros.



Entre los objetivos del ciclo, nos planteamos el curso pasado hacer estos planteamientos evidentes a lo largo del año escolar, tomar en cuenta estas técnicas de Yoga, práctica milenaria que mejora el estado físico y mental, u otras de Mindfulness, similares y que fomentan el desarrollo de la consciencia en aquello que hacemos.


En esta ocasión, quisiera compartir con vosotros un juego que hemos inventado en clase como una alternativa más divertida a las micro-sesiones de yoga en clase de forma más guiadas. Se trata del "Mandala en Espiral" (The Spiral Mandala) 

¿Por qué?

El ojo es un símbolo de observación y ofrece las evidencias que necesitamos captar para interpretar.
La espiral se ofrece forma de mandala, pero "infinito" porque se puede visualizar en ambos sentidos una y otra vez. Es ideal para la meditación y la fijación de un elemento.

¿Cómo se juega?

Se necesita para ello el póster que ofrece una posición diferente para cada ojo diseñado y coloreado por nuestro alumnado, un dado gigante y de esponja, una ficha y la voluntad de participar con armonía.
  1. Un alumno lanza el dado y empieza a contar desde el gran ojo central hacia afuera y sitúa la ficha en la posición de "asanas" correspondiente.
  2. Interpreta físicamente la posición y todos le siguen, manteniendo la postura entre cuatro y seis respiraciones (inhalación, espiración) dependiendo de las posibilidades de cada uno. Es importante no forzar la postura y adecuarla a cada cuerpo según sus posibilidades y deshacerla con calma y lentamente.
  3. Cuando se ha finalizado, el alumno que lanzó el dado, lo vuelve a lanzar de espaldas a sus compañeros y uno de ellos lo "atrapa" al azar (esta situación es muy divertida para ellos) y se vuelve a repetir el proceso hasta finalizar la siguiente posición.
  4. El juego finaliza cuando se decida porque al ser "infinito" si uno llega al último ojo exterior puede darle la vuelta a la espiral hasta volver al centro y así sucesivamente.



¡Os deseo mucho ánimo y que practiquéis mucho!
Esa es la clave: ¡detenerse y practicar!
Os dejo además estas imágenes que os pueden servir para practicar "asanas" en clase, aunque estéis en un espacio reducido.


¿Quieres conocer más sobre esta experiencia y en inglés?

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